jueves 3 de diciembre de 2009

Música de fondo:

Odio cuando, después de tener una interesantísima y cabronsísima revelación, mi mente se distraiga y olvide absolutamente todo.

Afortunadamente, ya logré recordar lo que había pensado hace rato y olvidé. Desafortunadamente, no era interesantísimo ni cabronsísimo, pero sí era una revelación.

Me encabroné conmigo mismo. Con el yo de hace 2 años, también con el de hace 3 años. Como ya estaba en este desmadrito, aproveché para encabronarme con el yo de hace 6 años, por qué no? No sé en que vergas estaba pensando hace 2 años. No sé que creía que iba a pasar. Veía tan lejano eso de los 25 años que me clavé en mi desmadrito y ahora estoy en una gran desventaja. De qué me sirve ser tan pinche cabrón? No puedo decir que desperdicié mi vida o unos cuantos años, pero sí creo que… no, no los cambiaría por nada. Pero si me hace emputar un poco el hecho de que me haya complicado aún más las cosas.

lunes 30 de noviembre de 2009

La historia de mi vida

Hace unos cuantos meses, por alguna razón, llegué a casa y al sacar las cosas de mis bolsillos, encontré un sobrecito de salsa genérica tipo Valentina. Aventé el sobrecito en una mesa donde acostumbro a aventar todo lo que sale de mis bolsillos.

El sobrecito estuvo ahí por meses, acumulando polvo. En algún momento pensé en tirarlo, pero por flojera o valemadrismo, no más lo dejé ahí, acumulando polvo.

Hace un par de semanas, limpié mi mesa. Tiré el sobrecito de salsa a la basura sin dudarlo un segundo.

Hoy, por alguna razón (otra), llegó a mis manos una bolsa de frituras de harina en forma de rueditas, de esas que venden en los carritos blancos. Al llegar a mi casa, la aventé en la misma mesita.

Hace unos minutos, terminé de fumarme un porro y, naturalmente, me dio hambre. Recordé que tenía esa bolsa de frituras. Genial! Pero… en lo personal, estas madres no me saben a nada a menos que les ponga salsa genérica tipo Valentina.

Busqué el sobrecito de salsa, aunque estaba totalmente seguro de que lo había tirado. El sobre ya no estaba. No es muy importante, pero como que sí lo es.

Es la historia de mi vida. Veo tragedia donde no la hay y busco algo donde hay nada.

domingo 29 de noviembre de 2009

Me da mucha hueva sentirme de la manera en la que me siento ahorita. Estoy en el punto (muy conocido) en el cual, puedo hacer algo o puedo no hacer nada al respecto. No sé por cual decidirme y eso me mata, porque soy muy “intenso”.

Una parte de mi me dice “Güey, no sigas tus instintos, siempre que haces eso, todo sale mal, mejor intenta haciendo lo contrario!”, cuando otra me dice “Vamos, no hagas nada!”, y al mismo tiempo, otra me dice “Tu instinto te dice que no hagas nada… debes hacer algo!!!” y finalmente, otra parte de mí me dice “Güey, tu cabeza te está engañando, por lo cual, no sabría decirte en realidad que es lo que indica tu instinto, porque veo que así te gusta llamar a lo que quieres hacer de manera genuina. Básicamente, lo único que quiero decirte es que estás jodido. Ya ni siquiera puedes distinguir cuando te estás mintiendo a ti mismo. Es tristísimo, me das asco.”

Y yo qué? Pues no más me quedo pensando “Ahh… que hueva…”.

Mierda, necesito ir a comprar un DVD-R!!!!

Siento que debo disculparme y decirte que todo fue parte de un viaje muy loco que tuve el día de ayer (aunque en realidad, empezó desde que me alejé de tu auto el viernes por la noche).

Me cagó mucho que hayas cancelado planes conmigo para el sábado en la noche cuando yo ni siquiera había pensado en eso. “Ahh, y mañana para ir al centro nos vemos en la tarde no más, no? porque en la noche voy a hacer cosas”.

Verga, yo ni siquiera te había dicho que hiciéramos algo, ni siquiera había pensado en ello. Pero me cagó el hecho de que dieras por hecho que yo iba a decirte que hiciéramos algo, que no tenía nada más que hacer mas que pensar en verte.

Es por ello, que en ese momento me pareció completamente lógico y razonable en decidir dejarte plantada el sábado, para ir al centro, sólo por la tarde. Su majestad.

No contesté el teléfono las 2 veces que me marcaste. Te mandé un mensaje pitero para decirte que no iba a ir. Unas 5 horas después, te marqué para decirte que no había podido ir por blah blah y blah, donde blah equivale a un chingo de mentiras muy muy pendejas y evidentes, a propósito, claro. Quería que te dieras cuenta que te estaba mintiendo, quería que entendieras que me valió verga.

Horas después, me enviaste un mensaje, como a las 10 PM. “Hola, quieres ir a fumar al rato?” Qué? te quedaste sin planes? O tardaste menos de lo que creías? Además, no sé por que me habrías invitado a fumar, si la noche anterior ya te había regalado 5 gramos para ti solita (y quien quisieras)? Pues sí, te mandé a la verga y me quedé en mi casa. No tenía ganas de verte. Te marqué para decirte que pedo y te escuchabas dentro de un auto, con las preventivas encendidas, las de tu auto, creo.

Y todo esto lo hice según yo porque era razonable, porque quería que sintieras ese hueco que siento yo todos los días. Eso de saber que no puedes confiar en alguien como antes y que ya nada va a volver a ser igual.

Pero lo más seguro, es que tú no estás pensando en esto. Muy probablemente, te valió verga y lo pasaste por alto. Ojalá pudiera tomar las cosas así.

Y ahí voy de pendejo, hoy a las 12 pm te marqué para invitarte a fumar al rato. Obviamente, me mandaste a la verga.

No sé que hice, pero me caga sentir estas pendejadas. Tengo ganas de disculparme, pero también me cagaste un poco la madre. BLÑALHADJADKJFKJAFHJKFA. Sí, sí me doy cuenta que estoy mal, pero creo que más bien, estamos mal.

jueves 19 de noviembre de 2009

Qué pedo?

Estaba a punto de “unirme” a Google Latitude. Ya estaba por inicar sesión, pero salió la opción de aceptar los términos del servicio. Leí los términos del servicio y eso, porque me empecé a poner un poco paranoico. Decidí cancelar todo hasta nuevo aviso. MI paranoia me ganó. Pinche Google, ya sabe que cosas me gusta ver en internet, revisa mi mail, mis contactos, sabe de que hablo con cada quien, sabe que hago, que me gusta recordar, que escucho y un largo y extenso etcétera.

Pero el hecho de que Google sepa exactamente donde estoy, que tenga las coordenadas de mi ubicación física (o por lo menos, la de mi celular)?????????

NI MADRES.

(Aunque ahora que lo pienso, hubiera estado chido tenerlo en mi otro celular, así lo hubiera podido encontrar.)

(Se me acaba de ocurrir que no sería tan malo después de todo si es que puede ayudarme a encontrar mi celular si me lo roban.)

(No mames, pero si me lo roban o lo pierdo, tendría que cambiar todas mis contraseñas…)

(Nunca voy a salir de mi casa.)

miércoles 18 de noviembre de 2009

El lunes regresé. Vi la botella de ron a la mitad y casi pierdo la cabeza.



El lunes regresé. Vi la botella de ron a la mitad y casi pierdo la cabeza.

sábado 14 de noviembre de 2009

Hoy debería ser mejor

Ésta rola me puso de buenas.

Sigo trabajando, en la lap que me esperaba en casa… Ya quiero acabar, pero parece que nunca lo haré. Me caga hacer cosas repetitivas.

Estoy un poco estresado, y lo único que se me ocurre hacer en “el puente” es encerrarme en mi casa y escuchar música.

Claro, eso digo ahorita porque no tengo ni un peso. Cuando acabe esta madre y me paguen el chingo de varo que me deben, estoy seguro que voy a andar pensando en salir, aunque a decir verdad, no sabría que hacer, puesto que todo mundo me da mucha hueva.

Debería mandar a todos a la verga, apagar mi celular, ir a la terminal del sur, tomar un autobús a Tepoztlán y quedarme ahí el fin de semana.

No estaría mal.

No estaría nada mal.

Ya veré.

jueves 12 de noviembre de 2009

Café gratis

Me siento orgulloso de mi mismo por haberlo logrado. Ya llevo 3 semanas siendo oficinista de 9 a 6, músico los fines de semana y pacheco psicodélico el resto del tiempo. Lo importante del asunto es que soy todo esto, sin muchos problemas.

Nunca me había agradado esto de “una vida normal”, incluyendo esto de un trabajo “normal” (en el cual, yo no soy mi propio jefe). Y la verdad, lo único que me agrada de esto es que no interfiere con mis placeres ni ellos interfieren en mi “vida normal”. si es posible.

Claro, ya empiezo a odiar a algunos ahí en el lugar donde trabajo. Por otro lado, mi pinche paranoia me hace pensar que a algunos ya no les caigo tan bien…

Hace un par de días, le dije a una supervisora que un cabrón de su área hace mil y un pendejadas al momento de imprimir y almacenar las facturas y que debía checarlo (cagarlo severamente, pues). Yo sólo veo nombres de usuario, así que le di el nombre de usuario de este individuo. Casualmente, el individuo era ella misma… Dio una lame excuse (con ayuda mía, porque la neta, me dio mucha pena la situación) y le echó la culpa a otro güey… que ni siquiera conozco. Ni siquiera sé cual es su nombre de usuario para reportarlo. Supongo que ahora me odia, ella y el sujeto imaginario (o complejo, quién sabe). No hay pedo.

Lo malo de estas personas con las que trabajo es que nadie me cae del todo bien. Esto no significa que me caigan mal, sencillamente no me imagino compartiendo un espacio y tiempo con ellos fuera de la oficina, pero puede haber un trato cordial. Soy totalmente inadecuado, pero me gusta muchísimo ser así… Por eso no creo que haya pedo…

Hablando de ser inadecuado… A mi me da mucha hueva llegar y tener que saludar a las 14 personas personalmente. No sólo es que me de hueva, también es ineficiente, por qué es tan mal visto un “Hola a todos.” con waving general? Lo bueno es que después de 3 semanas de hacer lo mismo todos los días al llegar y al irme es que ya se acostumbraron y creo que los que se ofendían ya no lo ven tan mal (o ya les vale (valgo) madres).

Fuera de eso, creo que me comporto muy bien. Ya me acostumbré a decir “Provecho” cuando paso por el comedor y alguien está comiendo. Incluso ya hasta manejo el “Provechito”, que es aún más ridículo. Lo que aún me cuesta trabajo dominar es el tema de “Voy a bajar a la tienda, alguien quiere algo?” Se me hace muy sencillo bloquear mi compu y largarme sin decir nada y regresar a los 5 minutos con un chingo de madres para mí solito. Ya he logrado acordarme de preguntar unas cuantas veces, pero es difícil.

Es aún más difícil cuando bajo a fumar mota. Tengo que hacerlo en menos de 5 minutos, incluyendo el tiempo para fumar un cigarro justo después, para ocultar el olor. Lo chido es que eso ya lo dominé. Es genial regresar con una sonrisa a la oficina, casi flotando, sin tocar el piso. Así si saludo a todos uno por uno. Todos son tan fresas que ni se dan cuenta. De esta forma, he logrado platicar chido con un par de personas a la hora de la comida.

Estoy tranquilo y bien. Espero que así siga todo. Espero no perder la paciencia. Espero no perder la cabeza.

Ah sí. Lo mejor de todo es que tengo café gratis.

GRATIS.

miércoles 11 de noviembre de 2009

As opposed to?

Es muy divertido ver a la gente que se pone el pantalón dentro del calcetín de ambos pies al andar en bicicleta. Sólo es necesario poner uno, no hay que verse tan ridículo.

sábado 7 de noviembre de 2009

Ya van dos semanas de trabajo y estoy bien. Ya perdí mi celular, el cual a pesar de ser uno muy chido, no me dolió tanto como haber perdido las grabaciones de todo lo que he inventado en estos últimos meses (incluso, escribí de eso hace poco).

Creo que me acuerdo de lo más importante, pero me sentí muy mal, es la primera vez que pierdo algo. El taxista no fue buen pedo y le valió verga que se me haya quedado en el asiento (por los putos pantalones de vestir que se me ocurrió ponerme ese día). Ya estoy perdiendo el hilo y me estoy malviajando, así que escribiré algo… distinto.

Acabo de llegar de casa de un amigo. Fue su cumpleaños. Es el que me recomendó para entrar a trabajar donde ahora ya se convirtió en mi segunda casa.

Trabajo con uno de mis tantos vicios, el café. Por ende, puedo tomar café gratis todo el pinche día. Mi jefa es buen pedo y soy el único que hace lo que yo hago, por lo tanto, no tengo que pelearme con otro pendejo que quiera hacer mal las cosas.

Estoy muy cansado, he esperado este fin con muchas ansias. El pasado, por haber sido mi cumpleaños, me la pasé haciendo cosas. Me la pasé chido. Lo curioso es que perdí mi celular días después (ayer) en mis 5 sentidos. No fue chido haber perdido mi celular, pero está chido tener un trabajo que no me moleste tanto.

Ya tengo en mis manos el demo con todo y caja. Amo la portada.

Tengo frio, creo que lo mejor será ir a dormir. Este fin no planeo hacer nada mas que dormir. Lo necesito.

domingo 1 de noviembre de 2009

El primero en felicitarme por mi cumpleaños fue Sony-Ericsson

No es cierto, pero si fue el primero que me felicitó por mail.