viernes 16 de julio de 2010

Hoy 16 de Julio te envié un mensaje sin mayor complicación. Te dio gusto saber de mí. Me dio gusto saber de ti. Nada más.

martes 27 de abril de 2010

No necesito ayuda.

No, yo ya no me meto en eso.

Lo que sucede es que, muy dentro de mí, aún estoy convencido de que soy una persona que vale la pena conocer, que puede transmitir algo bueno a los demás. En plural. Por un tiempo. Finito.

Eso es todo lo que puedo hacer. Llegar a la vida de las demás personas y hacerlas sentir bien por un tiempo. Después, me gusta desaparecer. Así no más.

Entonces, ya no hago eso, pero tampoco se trata de irme a encerrar dentro de mi cabeza en un lugar desconocido donde nadie me hable. Puedo hacer una diferencia. Puedo ir a alfabetizar personas. Enseñarles matemáticas. Hacerlas sentir bien. Darles eso que vale la pena de mi y salir de sus vidas antes de que salga el monstruo egoísta en mí. Puedo hacer eso y luego irme. Y volverlo a hacer. Ad infinitum. Todos contentos. El apego es lo que jodió el primer cuarto de siglo de mi vida. El apego, la obsesión y el valemadrismo.

Adiós al apego. A empezar a hacer algo que de verdad sirva. Algo que de verdad, marque una diferencia. Así, todos felices.

A lo mejor, nuestros caminos se vuelven a cruzar, y volverás a estar orgullosa de mí.

miércoles 24 de marzo de 2010

Sucker!

En un periodo de tiempo relativamente pequeño, saqué de mi vida a 2 personas. Personas muy importantes. Sólo quería dar constancia de eso aquí, en mi último espacio “libre”. I’m going down.

A: 8 de marzo 2010

E: 22 de marzo 2010

Hace un par de años, no, tres años, alguien me dijo que si para cuando tuviera 25 no tenía por lo menos la dirección de lo que pienso hacer el resto de mi vida, estoy jodido.

Un par de segundos antes de escribir el último párrafo, estaba escribiéndolo totalmente convencido de que estoy jodido porque no tengo dirección.

Al poner el punto final, me di cuenta que al fondo, se oía mi guitarra. Antes de escribir esta entrada, le había puesto play al myspace de mi banda.

Ahora quiero creer que eso fue totalmente aleatorio, una “señal” de esas que me motiva a hacer cosas, a veces. Amé lo que estaba escuchando. Supongo que puede haber más gente a la que le guste. Está bien hecho. Suena muy bien. Es esa mi dirección? Es esa mi señal producto de la aleatoriedad?

Curiosamente, el sábado pasado estaba considerando dejar la banda. Dejar la música. Y de verdad, el universo se ha empeñado en que no lo haga. Saqué de mi vida a 2 personas y estaba a punto de sacar a otras 2, las de mi banda. Todo resultó muy conveniente. Ironicamente conveniente. Porque duele, pero ya dolía, así que confío en mi mala memoria.

Eso comprueba una vez más lo incongruente que soy. El plan supuestamente es no acordarme, pero aquí estoy, dando constancia y fechas a lo que sucedió.

Lo voy a dejar, no más para acordarme que soy un pendejo. No se me vaya a olvidar.

viernes 12 de marzo de 2010

Ya es hora…

De limpiar toda esta pendejada.

De pronto, pasan muchisimas cosas por mi cabeza. Muchas imágenes, escenas, ideas, recuerdos, etc. Miles. Por segundo. Malos por lo general. Hay veces en las que es difícil pensar en el aquí y el ahora.

Pero es completamente mi culpa. Ella no hizo eso por chingarme. Y quiero que todo mundo piense que es así. Porque quiero que me hagan pensar eso. Pero como el triple engaño se vuelve uno y el doble engaño se vuelve nulo, ni yo mismo me la creo.

Aún así, me tengo que distanciar un poco de eso. O ellos. O todo. Pero no sé medir bien las cosas. Ahora quiero alejarme de todos. Hasta de los que les interesa un poquito mi vida (por alguna extraña razón) y hasta me quieren conseguir trabajo.

Y si ya estoy haciendo mi trabajo? Y si esa es la clave de mi triunfo? Lo único para lo que de verdad soy bueno y disfruto. En qué mundo tan raro vine a caer entonces.

Y si eso no lo es? Si lo intento y después quiero salir? Cada vez me resulta más y más difícil salir de lo que creí en un principio que era mi camino. Esta vez sería complicar mucho las cosas.

So…

…what?

Creo…

Creo que ya.

domingo 28 de febrero de 2010

Una historia.

 

Una historia. Sólo tengo ganas de contarla.

}Hace un par de años, me dijeron que debía conocer a una chica. La mejor amiga de la esposa de mi mejor amigo, casi un hermano. Por aluna pendeja razón, me apendejé y no hice nada al respecto. Estaba interesado en pendejadas más grandes. Estaba en un desmadre distinto. Cuando por fin la conocí, de manera fortuita y nada planeada, me limité a pronunciar un sólo y simplón “Hola.”.

Esto fue hace más de un año. Probablemente, más de lo que imagino. Ayer me enamoré de ella. Ayer. Tuvo que pasar todo este tiempo.

Esto no es nada bueno, porque en todo este tiempo, ella empezó una relación con alguien. Con el hermano de mi mejor amigo, el esposo de su mejor amiga. Qiuien resulta ser mi mejor amigo, como anteriormente lo describí.

Su novio, el hermano de mi mejor amigo, es de las personas más chida que conozco. Soy un culero de sólo pensar que podría ser feliz con ella.

Hace mucho que no siento esto, esas ganas por estar cerca de alguien, conocerla, querer todo con tal persona. Y no puedo. No debo. Ni siquiera debería considerarlo.

Still, I can’t stop thinking about it.

No entiendo porque siempre tienen que ser complicados mis enamoramientos. Las pocas, poquisimas veces que llego a pensar que alguien podría ser compatible con mi pinche persona, siempre hay desmadre incolucrado.

Pasé el fin de semana con ella. También con él. Si yo hubiera sido ´´el, su novio, me hubiera puesto celoso a la novena potencia por la manera en la que platicamos.

Al principio me sentía intimidado. Temeroso, porque ella no dejaba de hacerme la plática. Solo su voz y la mía en el ambiente. Al principio intentaba cortar la comunicación, para no dejar que mi mente divagara. Pero de pronto me vi en mi fase “hacerme el chistosito”. Me dijo que le encantaba reir. Y me dediqué a hacerla reir.

Nos conectamos. Y no se que hacer. Estoy muy pedocomo para seguir intentando e describir este desmadre. Odio esto. Por qué no podemosestar juntos? Por qué sentí esa conexión? De plano soy tan inadaptado que malinterpreté toda la situación?

 

Al a verga.

 

Estoy pedo y es domingo

SOy una mamada.

jueves 14 de enero de 2010

Hay ocasiones, rarísimas y contadas ocasiones, en las que de verdad desearía ser una persona completamente normal y ordinaria.

Me voy a evitar el discurso de si existe o no un estándar y que si lo normal existe o no, y demás cosas. Me lo voy a evitar porque a lo que me refiero es que en mi vida diaria, hay un montón de situaciones en las cuales todo mundo espera que yo reaccione de alguna determinada (y normal) manera. Sencillamente, no lo hago.

Eso me ha llevado poco a poco a un estilo de vida fuera de lo normal. No soy el único que tiene un camino parecido, pero no es lo esperado. No es lo que se requiere para estar en este mundo, en este desorden al que llaman sistema.

El punto es que yo soy repetible, yo soy común.

Pero no soy normal.

Los últimos días he estado pensando muchísimo en esto. Por un instante, a mi mente llegó la siguiente duda: ¿Fueron las drogas? Despejé mi duda rápidamente cuando recordé que, desde que tengo memoria, me he sentido inadecuado. Desde pequeño, la inseguridad me ha atacado.

Recordé que, irónicamente, a partir de que empecé a consumir marihuana y LSD (las únicas drogas que consumo), mi inseguridad fue desapareciendo. Así que mis pendejadas no son culpa de las drogas. Felicidades a mí mismo.

Sencillamente, he crecido y me he ido adaptando (inadecuadamente) a todo este desmadre y ansiedad social. Al mismo tiempo, también desarrollé un par de mecanismos de defensa. Uno consiste en alejarme de cualquier persona que se empiece a acercar a mí más de lo que puedo aguantar. Otro mecanismo de defensa que desarrollé es el de rechazar antes de ser rechazado. Esas mamadas, poco a poco me las fui quitando. Hasta que regresan. Y me las quito. Y regresan. And so on. Eso es justamente lo que me hace pensar que mi vida es cíclica. Solo cambian las personas. A veces ni eso.

A veces me canso. Casi siempre estoy exhausto. A veces quiero que me valga madres. A veces, me vale madres. Hoy quiero dejar de ser yo. Hoy quiero ser normal.

Pero mañana ya no va a haber pedo.

domingo 3 de enero de 2010

Pues sí fui a la pinche fiesta. Accedí a verte por segunda vez en el año. Me cuesta trabajo hacerme el culero. Estuviste toda la noche platicando sólo con un güey.

Todos fuimos al depa, como siempre. Yo decidí dormirme en el sillón mientras todos platicaban de relaciones y eso. Me dolía mucho la cabeza por eso de la gripa. De pronto, sólo sentí como tomaste mi mano y me llevaste al cuarto. Lo entendí como una seña amistosa, debido a que me encontraba muy jodido y medio incómodo en el sillón. Decidiste que también dormirías.

Nos metimos a la cama y dejé ese espacio entre los dos que siempre me gusta dejar. Todo valió madres cuando estiraste el brazo y me abrazaste. No recuerdo que dijimos, pero sé que pronunciamos unas cuantas palabras. Me la aplicaste. El nivel de alcohol en mi cuerpo hacía que mis decisiones se nublaran un poco y de pronto empecé a acariciar tu abdomen (como hace mucho lo hacía justo antes de lanzarme sobre ti).

Afortunadamente, entré en razón y lo dejé de hacer, pero eso no impidió que durmieras encima de mí.

Me molesta que actúes así después de TODO. Me molesta porque desgraciadamente me hace pensar por unos segundos que a lo mejor, si me quieres aún y que yo aún te quiero. Me hace pensar  por unos cuantos segundos que probablemente si vamos a estar juntos de nuevo, eventualmente. Me cuesta un poco de trabajo dealear con estas situaciones. No está chido.

lunes 14 de diciembre de 2009

¿Qué dije?

“Devuélveme al mar y a lo mejor una anguila eléctrica me muerda antes de hundirme y ser parte de la decoración, ahí juntito a los corales que se quedaron sin nombre el día en que perdieron su color. Y pierdo mi nombre con ellos. Y pierdo mi identidad. Y nunca dejé de ser parte de todo.”

Hace un poco menos de un año decía eso.

domingo 13 de diciembre de 2009