Arreglaba mi casa y encontré por ahí una pequeña libreta en una especie de funda negra de imitación de piel (“como de detective”, como A solía decir) que antes llevaba a todos lados. Dejé de usarla hace como un año o menos.
Y para qué la usaba? Ahí anotaba cualquier mamada que se me ocurriera. Recordatorios también. Letras, situaciones, ideas, inventos, pendejadas, casi siempre acompañado de la fecha de escritura. Encontré esta libreta y la leí. Y reí, y me dieron ganas de llorar y reí más y pensé y medité y me regañé.
Hay un par de cosas que me dio mucho gusto haber encontrado. Encontré la letra de una rola a la que, según yo, nunca le había escrito una. Está pitera y con la calidad de hace más de 1 año, pero tiene varias cosas rescatables.
Otras cosas que encontré ahí son… ni cómo describirlo. Voy a copiar unas cuantas de ellas aquí (mañana o cuando se me ocurra, en otro post, ahorita no, qué hueva) no más para que haya constancia en un medio electrónico, ya que si se incendia mi casa, pues va a valer madres.

0 mamadas:
Publicar un comentario en la entrada