Creo que me gusta más postear sin título que con título.
De vez en cuando, me pongo a leer blogs que, de alguna manera, “sigo”. Cuando pasa eso, hay un 3% de probabilidad que me anime a picarle a los links que se encuentran por ahí, ya sea en el blog o los comentarios.
Hoy hice eso. Y hoy pasó lo que siempre me sucede. Me emputo. Yo solito me emputo, nadie tiene la culpa. Mucho menos la tengo yo.
Me puse a ver varios blogs por ahí y me desesperaron mucho. Yo siempre he dicho (y puesto en práctica) que si no tengo nada bueno que decir al respecto de algo que no me importa en absoluto, sencillamente no hay razón por la cual verbalizar mi juicio.
Hoy me dio la gana hacer una excepción generalizada. Todos son una bola de idiotas pretenciosos. Si. Lo son y lo saben. Me caga leer el mismo tipo de perfiles por todos lados. Como esos que hacen alguna especie de mamada literaria en sus blogs y en su perfil escriben cosas como “mercadólogo de profesión y poeta por convicción” y pendejadotas del estilo. Es taaaaaaaaaaaaaaaaan común encontrar esa fórmula en los perfiles de los blogs, que me puso de malas.
Me pone de malas, pero obviamente, a todo mundo le vale verga. A alguien le puede causar lo mismo leer mi blog y efectivamente, a todo mundo le valdría verga, empezando por mí. Porque los blogs son algo con lo cual cada quien hace lo que le da la gana, pero una cosa muy diferente es dar por hecho que tu opinión le importa más de un carajo a un perfecto desconocido. Más pendejo es creer que tu opinión acerca de un perfecto desconocido es algo digno de ser reconocido, pero bueno, eso es parte de otra discusión, un concepto al cual llamaré por ahora “el eterno retorno de los anónimos”.
Dicho esto (lo cual, creo que no tenía nada que ver) lo que me pone de malas es ver a tanta gente intentando aplicar fórmulas “usadas” (por así decirlo) dándose aires de importancia, como si sus blogs fueran “fenómenos de internet”.
Es decir, a nadie le interesa si te cogiste a una vieja en un bar, si fuiste a un toquin rudísimo donde el alcohol lo regalaban a cubetadas, si fuiste a tal o equis exposición en el museo de la verga histórica. No, a nadie le interesa. Así que si se te da la gana escribir acerca de eso, escríbelo así, como si a nadie le importara más que a ti, sin usar formas, figuras y lenguaje que normalmente no usarías (porque entiéndelo, NO LO SABES USAR). Y si lo sabes usar, adelante, be my guest. Así es como salen los blogs buenos, los que dan ganas de seguir leyendo el día siguiente. Nimiedades bien escritas pueden ser agradables. Si no sabes escribir, escríbelo para ti y no esperes nada.
Hay muchos ejemplos de esto y podría describir más mi mal humor causado por blogs, pero me da hueva y “sería darle mayor importancia”.
Ah, que bonito es desahogarse.
